50th Anniversary logo sans tag for Print
Page Description

The following page is a three column layout with a header that contains a quicklinks jump menu and the search CSUN function. Page sections are identified with headers. The footer contains update, contact and emergency information.

CSUN University News Clippings

CSUN political scientist Tom Hogen-Esch discusses political clout in Los Angeles

(November 13, 2008)

En la recién finalizada campaña electoral los sindicatos hicieron su apuesta, y apostaron fuerte con millones de dólares y una movilización nacional de equipos y voluntarios para garantizar el triunfo de sus candidatos y sus causas.

En Los Ángeles, la Federación del Trabajo desembolsó más de ocho millones de dólares en respaldo de Mark Ridley-Thomas, quien fue elegido por mayoría abrumadora como representante del Distrito 8 de la Junta de Supervisores del condado angelino.

“No cabe duda de que los sindicatos fueron el factor esencial para que Ridley-Thomas se impusiera por un margen tan enorme a Bernard Parks”, dijo Tom Hogen-Esch, profesor de ciencias políticas de la Universidad Estatal de Northridge (CSUN).

Al principio, Parks, concejal de Los Ángeles, parecía tener todas las ventajas en esta lid: trayectoria, reconocimiento, el apoyo de las cámaras de comercio de la región, y no menos importante, el de la flor y nata de la clase política del sur de California –incluyendo el de la supervisora Gloria Molina.

A pesar que el concejal logró captar el respaldo de algunos sindicatos locales –Local 399 de la SEIU y un sector de los Teamsters, entre otros—, Parks fue arrollado por los recursos portentosos desplegados en su contra por la Federación del Trabajao del Condado de Los Ángeles.

“Es muy difícil que un candidato obtenga el voto unánime de la Federación del Trabajo y Ridley-Thomas lo obtuvo; queríamos garantizar que los trabajadores tuviesen un representante en esa junta, después de todo es la primera vez que hay una plaza disponible en ésta”, dijo María Elena Durazo, secretaria-tesorera de la organización sindical.

Según Durazo, la fortuna gastada para hacer elegir a Ridley-Thomas debe ponerse en el contexto de la enormidad del Distrito 8: dos millones y medio de residentes, una población que supera la de varios estados de la Unión y que tiene necesidades de infraestructura y servicios enormes.

Ahora los sindicatos confían en que el nuevo miembro de la junta defenderá objetivos importantes para los trabajadores, tales como la reapertura del hospital Martin Luther King y la expansión de las medidas de salario digno.

“Apoyamos a Bernard Park por sus políticas de retención de empresas, desarrollo económico y responsabilidad fiscal en la gestión gubernamental, pero la Cámara apoya la decisión de los votantes y desea trabajar con el concejal electo Mark Ridley-Thomas en cuestiones claves para la economía y en la creación de empleos en el condado de Los Ángeles”, expresó por su parte Gary Toebben, presidente y CEO de la Cámara en un mensaje dirigido a estaedacción.

Al mismo tiempo que peleaba por llevar a Ridley-Thomas a la Junta de Supervisores del condado, la Federación del Trabajo de Los Ángeles se empeñaba en un esfuerzo a una escala mucho mayor: la campaña para hacer elegir presidente a Barack Obama.

En aras de este objetivo, la Federación destacó 45 operarios a tiempo a completo y coordinó el desplazamiento de varias cuadrillas de voluntarios para hacer proselitismo en Nevada, Colorado y Nuevo México. Otros voluntarios de distintos sectores hicieron llamadas a sus camaradas en Ohio, Pennsylvania, Michigan, Alaska y Oregon para convencerlos de votar por Obama.

De la misma manera que la Federación angelina, el Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW) se embarcó en un despliegue regional a favor del candidato demócrata. Desde dar a los propagandistas de Obama el permiso de utilizar el lema “Sí se puede” (protegido por derechos intelectuales), hasta desplegar decenas de cuadros a otros estados, la UFW se involucró en cuerpo y alma en la lid.

“Es mucho lo que tenemos que ganar con Obama, para empezar que se pase la ley AgJobs [una iniciativa que permitiría la regularización de centenares de miles de campesinos y la adquisición de la residencia permanente], lograr que se ponga a la cabeza de los departamentos de Trabajo y Agricultura a personas favorables a los trabajadores y regular el uso de trabajadores huésped”, dijo Arturo Rodríguez, presidente de la UFW.

Greg Good, directivo de comunicaciones de la Alianza de Los Ángeles para una Nueva Economía (LAANE), gestora de la primera ordenanza de salario digno de la ciudad, dijo que los trabajadores tienen mucho que ganar con el ascenso al poder de Obama.

“Se abren todo tipo de posibilidades. Un sistema superior y universal de atención médica, ayuda para que los hijos de los trabajadores puedan asistir a la universidad, la creación de trabajos bien pagados y la aprobación de la Ley de libertad de elección para sindicalizarse –Free Choice Act”. Esta última hace posible que los trabajadores de una empresa se organicen con sólo que la mayoría de ellos llene una ficha expresando el deseo de hacerlo.

Su importancia para el movimiento laboral (el año pasado fue aprobada por la Cámara de Representantes, pero no pasó de ahí) ha sido una de las razones que llevaron al Sindicato de Obreros de la Construcción (LiUNA) a invertir 15 millones de dólares para apuntalar a Obama y otros políticos afines en las diferentes consultas congresionales.

“Por décadas hemos necesitado una ley como ésta”, dijo Terence M. O’ Sullivan, presidente de esa unión. Sindicatos como el que el dirige también esperan que Obama coloque al frente del Departamento de Trabajo a un encargado menos inclinado al capital que la secretaria actual, Eileen Chao. Entre los preferidos de los sindicatos se menciona a Richard Gephardt y David Bonior, legisladores de Misouri y Michigan, respectivamente.

Pero lo que más importa a los trabajadores, subrayó O’ Sullivan, es que durante la gestión de Obama se abran puestos de trabajo –y que se conserven los que ya existen, especialmente en el sector automotriz.

Publication: