50th Anniversary logo sans tag for Print
Page Description

The following page is a three column layout with a header that contains a quicklinks jump menu and the search CSUN function. Page sections are identified with headers. The footer contains update, contact and emergency information.

CSUN University News Clippings

Admissions director Eric Forbes recalls the Metrolink crash

(September 15, 2009)

El vestido morado preferido de Aída Magdaleno, una joven de 19 años que murió hace un año cuando viajaba en el tren de Metrolink que se estrelló con un tren de carga en el área de Chatsworth, está donde lo dejó: en el armario de la habitación de su sobrinito de 4 años.

Diego, quien ya cumplió 5, y sus padres Juan —hermano de Aída— y Verónica aún sienten dolor cuando recuerdan la muerte de la alegre joven que le encantaba visitarlos y quedarse con ellos cada vez que sus estudios se lo permitían.

“Nada es igual. El tiempo pasa, pero los recuerdos vuelven y uno recae. Me siento como si el choque ocurrió ayer. Siempre la tenemos en la mente, recordando no sólo lo que sucedió, sino también lo que ella nos decía, los chistes o las cosas graciosas. Ella era una persona muy alegre que estaba dedicada a su familia y a sus estudios”, comenta Juan, a quien le tiembla la voz cuando habla de su hermanita.

Ella era la menor de cinco hermanos y es recordada por éstos como una muchacha que valoraba el contacto familiar, se entregaba a sus seres queridos sin esperar nada a cambio y le encantaba hacer trabajo comunitario. Por esto para nadie fue una sorpresa cuando ella les comunicó que quería ser trabajadora social.

Aída se encontraba en el primer piso del segundo vagón del tren que chocó de frente con un tren de carga por negligencia del conductor, quien se ha comprobado estaba enviando mensajes de texto desde su celular durante el recorrido de Union Station a Moorpark.

“Ella me llamó a las 4:17 (p.m.) para decirme: ‘no me recojas. Ya voy en el Metro. Dile a Vero [Verónica] que me dé el vestido morado’. Mi mamá y mi otra hermana la esperaban en la estación del metro de Moorpark porque se iban a ir de shopping. Ella nunca llegó. El accidente fue a las 4:23 (p.m.)”, dijo Juan, seguido de un silencio de varios segundos. “Perdón, aún es muy difícil recordar lo que sucedió″.

Pero Aída no era la única estudiante de la Universidad California State Northridge (CSUN) que esperaba el Metrolink. Dos estudiantes se subieron al tren, pero lograron salir con vida y uno más no se subió por recomendación de Eric Forbes, director de la oficina de Admisión de CSUN.

“Un colega y yo le dijimos a un estudiante que no se subiera al tren y que mejor esperara el que iba para el centro, que era en la dirección que él realmente necesitaba ir”, rememoró Forbes, quien usualmente viajaba en el primer vagón.

“Algo me dijo en ese momento que me fuera al segundo vagón. En fracción de segundos decidí subirme al segundo vagón, y como era viernes decidí dirigirme al segundo piso para poder ver el panorama, pero lo que vi fue el otro tren que venía directo a chocar con nosotros”, dijo.

Forbes considera que tuvo unos cuatro segundos para agarrarse del asiento de enfrente y esperar el impacto.

“No me quedó ni tiempo de gritar, cuando sentí me había golpeado la nuca y como ocupé las piernas como frenos, ambas resultaron golpeadas y la pierna derecha tenía una herida grande que se infectó. Por suerte no tengo daños físicos mayores”, manifestó Forbes.

Meses después del accidente, Forbes aún recordaba como el ruido de metal cuando se aplastaba, el olor a quemado y el caos.

Forbes no se ha subido a un tren desde el accidente y asegura que no tiene planes de hacerlo.

“Los trenes necesitan controles adentro y afuera del tren. No creo que los trenes son seguros a ninguna velocidad… la gasolina es muy cara y por eso decidí viajar en tren, pero ahora ya no lo haría”, aseveró Forbes.

Este accidente también ha dejado huellas no sólo en las víctimas y sus familiares, sino también en los socorristas y policías que asistieron a las personas.

El bombero de Los Ángeles, Searcey Jackson, quien estuvo presente el día del accidente y el siguiente día, recuerda que en sus 20 años jamás había visto algo similar.

“Tuvimos que rescatar a las víctimas debajo del acordeón de metal. El accidente parecía como sacado de una película de Hollywood; lo triste es que fue realidad”, comentó Jackson.

El accidente dejó 25 personas muertas y decenas de heridos.

Publication: